Convivencia Laboral

¿Qué buscan las empresas con sus definiciones de misión, visión y valores? ¿Tiene sentido hablar de una cultura empresarial?

Las personas jurídicas no son de carne y hueso, pero existen, vaya que sí existen! Las agrupaciones con intereses económicos son otro estilo de agrupación en la que se convive. Y en las personas jurídicas, normalmente, coinciden más de una persona, ya que si sólo son una, se quedan en “autónomos”, sin personalidad jurídica distinta de la física (y ésto “sólo” generalmente, porque hay sociedades jurídicas unipersonales y autónomos con personal contratado…) Y como todo lo relacionado con la convivencia, nos interesa y queremos estudiarlo.

Hemos dejado claro en sucesivos post´s que Bejoins quiere favorecer la convivencia y el desarrollo personal. Y todo esto mediante un mejor conocimiento personal y el fomento, desarrollo y mejora de nuestros patrones actuales de comportamiento.

Perfecto, ¿que tienen que ver entre sí las tres ideas iniciales? Sencillo; la “convivencia laboral”.

La convivencia dentro del puesto de trabajo tiene un componente externo que hace que las relaciones inter-personales muestren unos patrones de comportamiento distintos a otros entornos (del mismo modo que no convivimos de igual manera con nuestro compañero de habitación, que con el conocido con el que compartimos autobús en nuestro viaje de regreso a casa por Navidad…).

Este componente externo es lo que se denomina “cultura” de empresa. Todas las organizaciones tienen una cultura propia, que es conocida por los “viejos” del lugar y éstos se encargan de explicar a los recién llegados. No en todas las organizaciones se actúa conscientemente sobre esta cultura, ni tampoco todas las organizaciones son conscientes de la capacidad que tienen para influir positivamente sobre la misma. Pero siempre, de una manera inequívoca y transversal, la cultura de empresa marca el estilo de convivencia genérico que prima en la compañía y, como en el resto de formas de convivir, está definida por los mismos patrones de comportamiento identificados por Bejoins.

Y aquí tenemos una interesante pregunta: ¿qué fué primero, el huevo o la gallina? ¿que aparece primero, la cultura empresarial o el estilo de convivencia laboral?

No somos capaces de saberlo. Sí que sabemos que se puede conocer y medir, tanto la cultura, como el estilo de convivencia laboral. Y también sabemos que, conociendo y midiendo, se puede actuar sobre la convivencia para alinear los intereses de la compañía con los intereses de los colaboradores. ¡Casi nada!

 

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